Parte 6 de 6. La última. Empezamos con un problema. Terminamos con la vuelta que le da sentido a todo.
Empezamos este curso con una idea que duele a todo el mundo: hay alguien en tu sector que sabe la mitad que tú y tiene el doble de clientes. No es que sepa más que tú, ni tenga más experiencia. Tú eres un crack en lo tuyo y lo sabes.
Te gana porque él está en todos sitios en las redes sociales y tú no.
Vamos a completar la visión, que después de haber leído los 5 anteriores emails ya sabes muchas más cosas para dar el paso. No te va a costar tanto como piensas.
Esa presencia en redes sociales, la única ventaja que te lleva el otro, no se construye con 15 años de carrera ni con un don. Se construye publicando y que la gente te vea, te conozca, sepa qué te pasa en tu día a día, cómo piensas…
El problema que te separaba de dejarte ver nunca fue el talento. Te sobra.
Ni las ganas. Ni tener cosas que contar, que te sobran.
Es la fricción, la famosa cadena de muchos pasos desde que se te ocurre la idea hasta que la publicas en varias redes para darte a conocer.
Quita esa fricción y la diferencia se reduce una barbaridad.
Imagínate la próxima semana. No un futuro bonito, la semana que viene. Sales de una reunión con la cabeza caliente y se te ocurre una idea que da para un post brutal.
Antes, eso moría en el “luego lo hago”, como murieron mil ideas antes.
Esta vez lo tienes controlado, solo tienes que abrir el móvil y contar esa idea durante 3 minutos. Luego sigues con tu día y esa idea que se habría perdido acaba publicada.
El miércoles, otra.
El viernes, otra.
Multiplícalo por semanas. Por meses. Mira en quién te conviertes.
Sí, sé que suena un poco a la cuenta de la lechera, pero lo tienes más cerca que nunca. Mucho más cerca de lo que te imaginas. Publicar 4 post a la semana te pone delante de la mayoría y ahora te va a llevar menos de 20 minutos a la semana.
Acabas de pasar de ser el bueno que no se ve al bueno que se ve. Así de “fácil”.
Dejas de leer a otro peor que tú y morderte la lengua, porque ahora el que da la cara eres tú. Empiezan a llegarte mensajes de gente que te lleva tiempo leyendo, invitaciones, conversaciones que arrancan con un “te sigo”.
Los clientes que antes se iban a otro, solo porque a ese lo veían y a ti no, ahora también te ven a ti. Ya estás en igualdad de visibilidad, pero tú eres mejor. Asi que en el largo plazo vas a ganar.
Te contactan porque ya saben cómo trabajas, quién eres, cómo actúas… porque te conocen.
No es solo por los clientes. Cambia también cómo te ves tú. Dejas de sentirte mal contigo mismo porque sabes que tienes que publicar y no lo haces.
Dejas de tener buenas ideas que sabes que tienes que haber publicado, que se pierden en el “luego lo hago”. Empiezas a tener un sitio, una voz que la gente reconoce, un puñado de personas que esperan lo que cuentas.
Para alguien que llevaba años siendo invisible en su propio sector, es un cambio espectacular.
Y todo eso sin cambiar tu trabajo, sin tener que tirarte cientos de horas al mes para rellenar ese folio en blanco del infierno.
Trabajas lo mismo de siempre, igual de duro. Lo único que cambia es que ahora cuentas lo que te pasa, tus ideas, historias, anécdotas…
Eso es lo bonito y lo que más rabia da a la vez. Llevas años intentándolo, fracasando con todos los sistemas que probaste y ahora de repente lo consigues. Con un poco de ayuda de una herramienta.
Es como querer poner una punta en la pared con la mano. Llevas años intentándolo, dándole con todas las ganas, pero nada, no entra nada. Es un infierno, pero de repente alguien te ve y te dice:
“Usa esto”.
Y te deja un martillo.
Ya está. Resulta que esa era toda la diferencia, una herramienta adecuada para el trabajo que quieres hacer. No era trabajar más como nos enseñan desde pequeños.
Si has llegado hasta aquí, ya tienes toda la teoría, lo tienes claro. Lo único que falta es que lo hagas. Para eso no necesitas fuerza de voluntad ni un hueco de dos horas. Necesitas soltar una idea hablando y que alguien le dé forma.
Eso es Publica Hablando, el martillo que necesitabas. Pruébala con una idea, la que sea, esta misma semana:
La primera vez que veas tu propia idea convertida en un post que suena a ti, sin haberte peleado con la pantalla en blanco, lo vas a entender mejor que con todo este curso junto.
Vas a vivir un antes y un después a la hora de generar tu contenido y darte a conocer.
Índice del curso completo a continuación:


