Parte 4 de 6. Ya sabes por qué no publicas y por qué las salidas fáciles no van. Hoy, cómo funciona esto de publicar con datos.
Hasta ahora hemos hablado de por qué no publicas y de por qué las salidas fáciles no valen. Hoy toca lo bueno: que veas cómo funciona esto de publicar en redes sociales siendo constante.
Vas a empezar a entender el poder de la marca personal. Y el buen activo que se está convirtiendo en este momento. Donde las marcas buscan personas que conecten con su audiencia como locos.
Este email no es opinión mía ni nada parecido, son números. Está medido y lo que sale te quita excusas y miedo a partes iguales.
Lo primero, voy a quitarte del medio uno de los mayores “problemas” que tienes para publicar:
NO hace falta publicar todos los días.
Sí, es así de sencillo. No hagas caso a los gurús que te dicen que publiques 138213821 veces al día, que así llegas a más gente y es mejor. Que claro, para conseguirlo necesitas seguir su plan editorial qu ete venden por no se cuanto.
Cuando alguien dice “hay que ser constante”, en tu cabeza eso suena a vivir dentro del móvil, soltando tu frasecita cada mañana.
Y piensas: yo eso no lo aguanto.
Normal, yo tampoco. De hecho, la mayoría de la gente no lo aguantaría. Ni qué decir de tus seguidores, no quieren verte a todas horas.
Porque si tengo que publicar tanto todos los días, varias veces al día necesito dedicar muchas horas y, la verdad, no tengo el tiempo para eso. Ni tengo el tiempo ni quiero, para qué engañarnos.
Tú seguramente tampoco.
Tranquilo, que no va de eso.
El número que sale de analizar millones de posts está entre dos y cinco veces por semana. Si, te lo voy a repetir para que te quede claro:
Tienes que publicar entre 2 y 5 veces por semana.
Ya van dos frases que te estarán chocando mucho.
En la versión más suave, dos. Uno el martes, otro el jueves y ya estás dentro. Esto es lo mínimo que te tienes que imponer. Todas las semanas, sin fallo. Menos de esto no te conoce nadie.
El salto que de verdad lo cambia todo es el primero, pasar de una vez a la semana a varias. Ahí hace clic. Con dos o tres a la semana ya vas por delante de casi todo el mundo que publica una vez al mes o nunca.
Ahora, lo que nadie te avisa y por lo que casi todos lo dejan.
Los primeros treinta días vas a notar que estás hablando a una pared. Cuatro likes y encima de tu cuñado.
Te van a entrar ganas de dejarlo. No lo dejes, todos hemos pasado por ahí. Les estás diciendo a las redes sociales que quieres entrar en la rueda y eso lleva su tiempo. Porque la mayoría de la gente lo deja cuando llevan un mes. Asi que las redes sociales saben que si solo aguantas 1 mes, no eres “digno” de ser mostrado.
Los estudios que analizan cómo funciona esto coinciden en las siguientes cifras:
El primer mes cuesta y parece que nada se mueve.
Sobre el día treinta y cinco despierta.
Hacia el sesenta se nota de verdad.
A los noventa, a pleno.
Es como el cazo de agua calentándose para hervir. Lo enciendes y sigue frío. Un minuto, dos, tres. Si apagas el gas en el cuatro porque esto no hierve, no hierve nunca. Vuelve a enfriarse y a empezar de nuevo.
Si lo dejas los minutos necesarios, empieza a hervir. El agua lleva todo el rato calentándose, pero no parece que pase nada. Siguiendo el símil con las redes sociales, casi todo el mundo apaga el gas en el minuto cuatro.
Y no me vale la excusa de siempre: eso funciona si ya tienes muchos seguidores, a mí con los cuatro que tengo no me sirve. También lo midieron.
Separaron cuentas pequeñas y grandes y la pequeña que aparece con constancia mejora igual que la grande. En proporción, exactamente igual. Empiezas con los que tengas hoy. Da lo mismo que sean cuatro.
El que tiene 100.000 seguidores un día empezó con 0, no creas que le dieron la cuenta con 100.000.
Queda otro dato que te va a dar una alegría, aunque de inicio creas que no, porque va contra el perfeccionista que llevas dentro.
No puedes saber qué post va a funcionar. Nadie puede. El que sueltas con desgana un martes igual es el que te trae tres clientes y el que hiciste una investigación de escándalo y te llevó 3 horas, que es una maravilla, no lo lee ni el cuñado que te da likes.
Así que deja de intentar adivinarlo, no funciona así. Tu trabajo no es acertar el post bueno. Es publicar más posts, cada post es 1 participación en la lotería del viral.
Cuantos más sueltas, más posibilidades de que te toque el premio. El perfeccionista compra un boleto al mes y reza. Pierde casi siempre, normal.
Vamos a resumir los puntos claves del artículo, que te los tienes que llevar claros:
Publica dos o tres veces por semana.
Aguanta un par de meses, empezando con los seguidores que tengas hoy.
No sabes qué post va a funcionar.
No es cuestión de suerte ni de ser especial. Es cuestión de aparecer y ser constante.
Suena sencillo.
Y lo es, salvo por una cosa: sentarte a hacerlo tres veces por semana durante dos meses. Ahí es donde casi todos se caen. De cómo no caerte, sin que publicar te lleve el día entero, va el siguiente email.
Índice del curso a continuación:


