Tengo pendiente contarte cómo salió la campaña de lanzamiento de Publica Hablando. Ya te aviso de que no muy bien, aunque era lo que esperaba.
Estoy a la espera de que terminen los 15 días de prueba para ver cuánta gente acaba pagando. En cuanto lo tenga me paso por aquí con todos los números. Que no son muchos 🤣
Hoy vengo a contarte el principal problema del posible fracaso del lanzamiento. Hay varios, pero este es el peor de todos. Los demás son salvables.
Es un error que, después de analizarlo mucho con Profesor Error, que me está echando una mano, hemos visto que había que cambiarlo entero.
El día del lanzamiento, el proceso para conocer la app era este:
Te registras poniendo tu email y tu contraseña.
Verificas la cuenta de correo.
Entras en la herramienta y te sale para completar Tu Voz.
Rellenas la Identidad Visual.
Conectas las redes.
Grabas el audio.
Rellenar Tu Voz lleva unos 10 minutos. Tienes que darle a grabar si lo quieres hacer con audio, o lo rellenas a mano. Es un formulario donde pones a qué te dedicas, a quién ayudas, cómo escribes...
Algo supercansado de hacer la primera vez.
El resumen es que más de la mitad de las personas que se registraron no pasaron de ese paso. Se quedaron ahí. Porque encima, como soy un visionario, no dejaba grabar un audio a nadie que no hubiera rellenado Tu Voz antes.
Todo mal.
Por si no fuera suficiente, luego les hacía pasar por la Identidad Visual. Ahí rellenas tus colores, tu logo, tu foto de perfil... Cosas que todo el mundo lleva encima siempre, claro. Sobre todo los hexadecimales de los colores.
Y para acabar el onboarding, sí, sí, todavía había más: conectar las redes sociales.
Esto la verdad que es lo más rápido. Después del martirio de Tu Voz y la Identidad Visual va volando. Solo tienes que darle a un botón de conectar y aceptar.
O sea, que después de 15 minutos configurando cosas, ya podías usar la herramienta para lo que sirve: grabar un audio y convertirlo en un post escrito.
Sin sentido.
No sé en qué momento se me ocurrió que esa gincana era lo mejor para alguien que no conoce la app y no sabe ni si le interesa.
En mi cabeza sonaba genial. Yo pensaba en la metáfora esa de que si quieres cortar varios árboles, primero te tiras un rato afilando el hacha y luego vas más rápido.
El problema es que el que quiere cortar árboles ya sabe que necesita un hacha. El que quiere escribir publicaciones no sabe si quiere Publica Hablando. No sabe ni lo que hace.
Sí que tiene sentido configurarlo todo una vez la persona entiende para qué sirve la herramienta y decide usarla. Pero después de saber que la quiere, no antes.
Y aquí viene otra cosa que me dejó descolocado. Me la dijeron tres personas distintas que la probaron. Ojo, que es muy dura:
“No sabía que necesitaba esta app hasta que la probé.”
¿Cómo le vendes algo a alguien que no sabe ni que lo necesita? Es muy complicado.
Y te preguntarás cómo no me di cuenta antes. Yo también me lo he preguntado.
Creo que es porque nunca he entrado en mi propia app siendo un desconocido. La hice para mí. Yo ya sabía lo que quería de ella, así que ponerme a rellenar formularios me parecía lo más normal del mundo. Era mi herramienta y la estaba dejando a mi gusto.
En ningún momento se me ocurrió pensarlo al revés. Que la persona entre, grabe un audio y vea el resultado. Y que ya habrá tiempo de configurar lo demás.
Ahora parece de cajón. Pues llevaba cinco meses mirando esas pantallas todos los días y no lo vi.
Así que tocaba arreglarlo. La verdad es que tampoco fue difícil, porque peor no se podía hacer.
Cambié el onboarding entero. Ahora es así:
Te registras poniendo tu email y tu contraseña.
Verificas la cuenta de correo.
Entras y te da tres ideas de ejemplo para un post.
Grabas el audio y ya tienes tu publicación.
Según entras ya ves para qué sirve esto. En tres minutos y sin procesos tediosos.
Esta es la pantalla que te encuentras ahora nada más entrar. Las preguntas las estoy afinando todavía.
Pinchas en la que quieras y te sale directamente para grabar, con una ayuda muy sencilla para que hables sin atascarte.
Ya está, así de fácil. Ahora va directo a lo que tiene que ir: a que la persona que se registra vea lo que hace al momento. Sin líos ni pantallas con formularios enormes.
Tu Voz ya ni se pide rellenar. Y aquí entra en juego cómo funcionan las IA tipo ChatGPT o Claude.
Cuando las pruebas por primera vez no te piden que rellenes cómo escribes, quién eres, qué te gusta o quién fue tu primer amor. Te dejan escribir y te dan la respuesta. Nada más. Así de sencillo, y todo el mundo lo entiende.
Pues ahora pasa algo parecido con Publica Hablando. Según la vas usando va aprendiendo de ti, así que Tu Voz se va rellenando sola. No tienes que entrar ahí para nada.
He calculado que con un mes de uso la tienes afinada sin haber hecho nada tú.
Lo único que tienes que rellenar es a qué te dedicas, que viene a ser el nombre de tu empresa y poco más. El resto va solo.
El cambio ha sido muy grande, así que en breve voy a hacer un segundo intento. Un segundo lanzamiento. Y estoy seguro de que va a salir mejor, porque peor es difícil 🤣
PD: si has leído hasta aquí, tengo algo bueno para ti. Otra de las cosas que voy a cambiar es que voy a meter afiliados. En un próximo correo te hablo de ello con más calma, pero si tienes una comunidad o una audiencia a la que le pueda encajar Publica Hablando, escríbeme a omar@publicahablando.com y te lo cuento. Te va a interesar, porque las condiciones son muy buenas.





