Parte 5 de 6. Sabes que publicar funciona. Hoy, cómo hacerlo sin que te robe la vida.
Ya llevamos visto todo esto en los anteriores emails:
El que se lleva los clientes es quien más publica en redes sociales.
No publicas porque son muchos pasos y por tanto, mucho tiempo, no por vago.
Las salidas fáciles como usar máquinas, no valen, incluso penalizan.
Cuando lo haces bien, funciona y hay estudios que lo respaldan.
Las bases las tienes, ahora falta la pregunta clave. La única que importa: ¿Cómo genero contenido en redes sociales sin que se convierta en un segundo trabajo?
Yo también tenía ese problema; sabía que tenía que publicar, pero me costaba un horror. Lo de la hoja en blanco lo llevo fatal. Sentarme a mirar un documento vacío me estresa a los 10 segundos.
Me imagino que a ti también, por eso estás leyendo esto.
Entonces, lo que tenemos que hacer es evitar ese momento que tanto odiamos, el de sentarnos a escribir con una hoja en blanco. No es cuestión de fuerza de voluntad, si lo que haces no te gusta, no hay fuerza de voluntad que lo aguante. Tenemos que hacer que sea más llevadero, que incluso sea divertido (dentro de lo que cabe, claro).
Así que el cambio es dejar de intentar escribir con una hoja en blanco sentado en tu oficina. Ese es el primero. Y me dirás: “Sí, todo muy bien, pero entonces, ¿cómo lo hago?
Hablando.
Sí, sí, lo que acabas de leer. Si una de las cosas que más odiamos de publicar en redes sociales es escribir, pues probemos hablando. Puede funcionar, ¿no? ¿Tiene sentido?
Cuando vas a comer con un familiar, amigo o cliente, hablas sin problema. Cuentas historias, anécdotas, lo que te pasó el otro día en la oficina… y te diviertes. Eso que hablas, en muchas ocasiones son posts buenísimos, pero no te das cuenta.
¿A que esa sensación es muy distinta a la de sentarte delante de un documento en blanco? Pues el concepto es el mismo.
Vuelve a lo que vimos en la parte dos del curso. Tus mejores ideas se te ocurren viviendo, en tu día a día. En el coche, saliendo de una reunión, andando.
No delante del ordenador.
El problema es que cuando estás viviendo y se te ocurre una idea, no puedes parar el mundo, sacar el ordenador y ponerte a escribir durante 20 minutos.
Pero hablar sí puedes. Eso no cuesta, no hay nada que preparar. En el coche no puedes escribir, pero sí que puedes contar lo que te acaba de pasar al salir de una reunión con un cliente importante.
Pasar de escribir a hablar es lo que lo cambia todo. Porque no tenemos que ser los mejores escritores del mundo, ni copywriting, ni seguir consejos del gurú de turno de LinkedIn que te dice cómo tiene que ser un post de LinkedIn. No tienes que seguir esta plantilla perfecta ni mil sistemas que no sirven para ti.
Tú no quieres vender lo bien que escribes, quieres vender quién eres y la mejor manera de conseguirlo es contando historias que te pasan a diario. Así es como la gente que te sigue conecta contigo.
La idea es muy sencilla. Cuando te ha pasado algo que da para un post (porque lo sabes al momento), la cuentas, la grabas en 2 o 3 minutos y a otra cosa. Esto funciona mucho mejor que pedirle a tu yo cansado de la noche que la haga cuando lo que quiere es desconectar.
Y hay un premio extra que no esperas. Lo que dices hablando es tu mejor versión.
Cuando hablas no te autocensuras, no te pones el disfraz serio, no intentas sonar como crees que hay que sonar en internet. Vamos, que no sale tu lado gurú que tanto odias, pero que ves a todo el mundo diciendo que hay que hacerlo para ser mas profesional.
Cuentas las cosas como si estuvieras hablando con un amigo, con tus ejemplos raros y tu gracia. Eso, que en tu cabeza te parece poco formal, es justo lo que hace que a tu audiencia le encante leerte. Tus historias. Suena a ti. No a robot. A ti. A ti es a quien contratan. Se nota que hay una persona detrás.
Todo esto está muy bien, pero hablar no es publicar.
Un audio tuyo de dos minutos no es un post. Tiene rodeos, se va por las ramas, arranca por lo más flojo y suelta la mejor frase a mitad, cuando ya has cogido carrerilla.
Alguien tiene que coger eso y darle forma. Recortar lo que sobra, como los eeee. Ordenar. Rescatar esa frase buena que soltaste por el minuto uno y ponerla arriba del todo porque es lo mejor del audio. Todo eso sin cambiarte la voz ni meterte palabras que tú no has dicho. Sin inventar nada.
Ahora viene la parte buena, si has leído el curso entero hasta este punto, lo tienes todo claro. Pero estarás pensando:
- “Sí, todo muy bien, ¿pero cómo lo hago?
Aquí entra en juego una herramienta que te facilita todo este proceso.
Se llama Publica Hablando.
Hablas dos minutos mientras dices la idea como si se la contaras a un amigo y la app te da el post listo para publicar en 4 redes sociales. Sonando a ti, no a un robot vacío. No inventa nada. Hace de editor, no de máquina que escribe sola.
Tú grabas el audio de lo que te acaba de pasar y ella ordena todo lo que has dicho.
Piensa que es tu editor particular. Una persona que está ahí cogiendo tus ideas y dejándolas bien escritas para que estén listas para publicar.
Quitas de en medio a los ocho pasos y a los dos trenes con solo grabar un audio. La idea no se queda en el “luego lo hago” porque la dices cuando la tienes, sobre la marcha. 2 o 3 minutos hablando al móvil y listo.
Piensa en lo que este sistema cambia tu día a día.
Ya no necesitas el hueco sagrado de dos horas que nunca aparece. No necesitas fuerza de voluntad para sentarte con la pantalla en blanco.
Aprovechas el momento muerto que ya tienes: el trayecto en coche, el paseo de después de comer, los diez minutos entre dos reuniones. Hablas y sigues con lo tuyo.
El post se hace en ese rato que antes hacías scroll en Instagram o LinkedIn. No le robas tiempo a nada ni te supone un esfuerzo brutal. Le das uso a un tiempo que ahora no servía para nada.
Puedes probar la herramienta desde este enlace gratis por 15 días. Sin meter tarjeta, con todas las funciones.
Regístrate, configura Tu Voz para que suene a ti y cuando se te ocurra una idea sobre la marcha, suéltala en un audio como si me la contaras a mí. Ya verás cómo te facilita la publicación en redes sociales.
Esa es la mejor forma de entender de qué va esto. Mejor que cualquier cosa que yo te cuente. Lo mejor es probarla.
Nos queda un último email. El que le da la vuelta a todo esto y te enseña en quién te conviertes cuando quitas la fricción del medio.
Índice del curso completo a continuación:


